Consejos
para comprar un gato de raza
¿Por qué tiene
pedigree un gato de raza?
¿Por qué los gatos de raza son tan caros?
Por la presidenta del CEMC (Club Español del Maine
Coon) Hannelore Spahn
En el pasado número, publicamos un texto del Club
Español del Maine Coon (CEMC) sobre los métodos
para evitar fraudes al comprar gatos de raza. Ahora abordamos
de nuevo el tema y lo ampliamos para que nuestros lectores
sean conscientes de la importancia de este asunto.
Para empezar, el CEMC quiere felicitar al equipo de Todo
Gatos por el artículo sobre el Maine Coon, muy
informativo y muy correcto referente a la raza. También
estamos encantados por la forma en que está escrito,
ya que creemos que gracias a él ha aumentado la
cifra de gente interesada por estos gatos enormes y, a
la vez, tan nobles. Aparte, agradecemos a Todo Gatos la
oportunidad de añadir algunas cosas muy importantes
no sólo para la compra de un Maine Coon, sino de
gatos de raza en general.
Una pregunta muy frecuente que nos plantean los interesados
en comprar un gato de raza es: ¿por qué
un pedigree hace mucho más caro al gato? No pocos
criadores ofrecen un gato con pedigree muchísimo
más caro que uno sin pedigree. La explicación
es la siguiente: este criador acuerda con el comprador
vender el gato sin pedigree porque, si no quiere criar
ni llevar al gato a exposiciones felinas, ¿para
qué le sirve el pedigree? (éste es el argumento
de determinados criadores y de muchas tiendas donde se
venden animales).
Un criador que vende gatos de raza (si es serio y correcto)
es socio de una asociación felina nacional y/o
internacional. De lo contrario, no dispondrá de
pedigrees para sus gatos, porque son las asociaciones
quienes extienden los pedigrees. Sin embargo, estas organizaciones
tienen un reglamento de cría que - entre otras
cosas- protege a los gatos en su salud y bienestar. Por
supuesto cada socio tiene que cumplir estas normas.
En la mayoría de las asociaciones felinas mundiales
(como ASFE /FIFe) existe una norma que dice que una hembra
puede tener solamente 3 camadas en 2 años. Así
tiene tiempo suficiente para descansar entre 2 camadas,
imprescindible para la salud de la madre y de sus futuras
crías. En otras asociaciones se permite sólo
1 camada por hembra y por año.
Puede que para algunas hembras no sea ningún problema
tener 2 camadas al año. Pero hasta que el reglamento
de cría (bienestar de los animales, salud, tenencia,
higiene y venta) no esté regularizado en España,
es preferible por el amor a los gatos limitar la cifra
de camadas anuales para evitar la explotación total
de las hembras por criadores sin escrúpulos.
Ahora volvemos a la pregunta: ¿por qué con
pedigree? El criador que quiere ganar dinero con sus animales
no quiere esperar 6 meses o incluso 12 meses para la próxima
camada (si tiene mala suerte con solo 1 ó 2 cachorros).
ESO NO ES RENTABLE. Entonces cubre a las hembras 3-4 veces
al año, para lo que tiene que quitar los cachorros
a la madre con 6, 7 ú 8 semanas de edad. Muchas
veces porque el comprador lo pide – eso dice el
criador y la tienda de venta. En lugar de dar la información
correcta en ese momento el criador se escuda en el silencio
y vende los cachorros de esas edades –aunque en
realidad su intención es otra totalmente diferente,
a eso llegamos más abajo. Este reglamento se lo
ha saltado ASFE desde siempre, porque FIFe permite la
venta sólo cuando los gatitos tienen 3 meses cumplidos.
Recordemos que es un reglamento para todas las razas,
no sólo para los Maine Coons.
Algunos criadores lo ignoran expresamente porque lo único
que quieren es sacar partido de los animales: que se muere
la hembra con 4 ó 5 años completamente agotada
de tantas camadas... eso está calculado, ya están
esperando la próximas hembras para ocupar su sitio.
El precio desproporcionadamente caro para un gato de raza
con pedigree en estos casos sólo un truco para
vender los cachorros que nunca tendrían un pedigree,
porque el criador se salta el reglamento de crianza de
su asociación -en este caso el descanso de la hembra
entre 2 camadas.
Esas explicaciones sirven igual para la venta de cachorros
entre 6, 7 ú 8 semanas de edad. Tener los cachorros
hasta 12 semanas significa el doble de gastos para el
criador. Cuanto más mayores, más comen.
Aparte, ya no sirve la excusa de que no se pueden vacunar
porque son demasiado jóvenes. Este caso aún
es más repugnante porque se escudan en que es por
el bien del cachorro -dicen que así se acostumbra
mejor al ser humano- cuando en realidad están separando
al cachorro de la madre para ganar dinero. El resultado:
huérfanos que probablemente tengan problemas psíquicos
toda su vida. Por ejemplo, está demostrado que
algunos casos de adultos que de repente hacen sus necesidades
en lugares diferentes a los habituales es por una separación
demasiado temprana de la madre. (Ver libros del etólogo
Dr. Dennis Turner).
También existe un reglamento FIFe que prohíbe
hacer beneficio con la venta de cachorros. Seguramente
esto es algo nuevo para la mayoría de criadores
españoles. Y llegamos al punto delicado: la rentabilidad
de la cría de gatos de raza. De entrada, haciendo
algunas cuentas honradamente se puede entender el precio
de 800 – 1500 € por un cachorro.
Es muy fácil: veamos el ejemplo de un criador que
tiene 10 gatos. Cada gato comprado le ha costado entre
1000 y 3000 €, dependiendo de dónde proceda.
Los gastos de veterinarios suben a 4000 € al año:
una vacuna vale entr e 15 y 40 € (5 camadas de unos
4 cachorros al año el promedio son unos 20 cachorros,
igual a 40 vacunas (algunos criadores dan 4 vacunas por
cachorro, entonces el doble) digamos a 20 € (algunos
veterinarios hacen un pequeño descuento a criadores)
más las vacunas anuales de los adultos son 10 €,
más las 10 vacunas de la Leucemia, y antes de cada
vacunación hay que desparasitar y a las 8 –
9 semanas de edad hay que ponerles el microchip a los
cachorros (30 € cada uno).
Aparte de todos estos gastos seguramente hay una operación
o castración (los domingos, por supuesto, porque
las clínicas veterinarias tienen un suplemento),
un parto perdido, un gato enfermo... y muy rápido
se han doblado los gastos de veterinario anuales. Una
hembra preñada que salta mal, se giran los cachorros,
operación de emergencia: la gata castrada y 8 cachorros
perdidos... Y es un caso real. O un gato comprado caro
que es estéril... Hay mil problemas posibles y
todos cuestan dinero.
Y sumemos la vida cotidiana: el pienso de calidad sube
a 1500 €, las latas sólo 2 al día por
0,70 € son al año 500 €, más carne
fresca 2 veces por semana son 15 € por semana son
780 €, más 30 sacos de arena de 10 kg al mes,
son al año 1080 €. Y eso sin contar hierbas,
pasta de malta etc, ni comederos, bebederos, lavabos,
peines, champús, desinfectantes, talco, trasportines,
mantas, cajas para los partos, trepadores (buenos valen
entre 150 y 500 €), rascadores, redes para proteger
las terrazas, y no contamos la participación en
exposiciones –cuando una raza es nueva, como hace
15 años el Maine Coon en España, hay que
presentarlos en exposiciones durante por lo menos 10 años
hasta que se reconoce que existe la raza. Los gastos de
una exposición pueden subir fácil a 500
– 800 € (inscripciones, hoteles, viaje, comidas
etc.). Más un ordenador, una página web,
publicidad en revistas profesionales y en Internet...
Todo cuesta dinero, ¡y no poco! Y falta mencionar
las cuotas de las asociaciones, los pedigrees (6 €
- 15 € cada uno)... Y, de vez en cuando, un nuevo
gato para evitar consanguinidad.
Si alguien no cree estos cálculos: hay facturas
para todo que lo documentan.
Por eso el CEMC está muy orgulloso que todos sus
socios han firmado el Código Ético que tenemos
a vuestra disposición por el MBCFA - la asociación
americana más grande de Maine Coon mundial. Uno
de los párrafos dice (igual que el reglamento de
FIFe) que un socio del CEMC no debe hacer beneficio con
la venta de cachorros – que es algo que los socios
del CEMC ya se han dado cuenta que no es posible, desde
luego.
Suerte que hay cada vez más criadores responsables
que crían animales por pasión y no por dinero.
Son criaderos pequeños, en familia, que respetan
las exigencias de los animales. Entonces nuestro consejo
para un comprador: que se tome mucho tiempo en la búsqueda
de un criador que le convenza con su labor, que se informe
adecuadamente a través de los clubs de raza y que
acuda a exposiciones de gatos.